OSTEOPATÍA

La base fundamental de la osteopatía es el movimiento. La osteopatía no solo se centra en los tejidos músculo-esqueléticos del cuerpo sino que, de una forma holística, trata también los tejidos nerviosos, viscerales o circulatorios.

Osteopatía Estructural

Esta técnica consiste en la manipulación de huesos, músculos y ligamentos para mejorar el movimiento de las articulaciones. De esta manera, se restablecen eficazmente las funciones generales del cuerpo.

Parte de la base de la movilidad de las diferentes zonas del cuerpo: las que se mueven (hípermovilidad) y las que no (hipomovilidades). Cuando una estructura pierde la capacidad de moverse, pierde o restringe su movilidad. Si esto sucede, el equilibrio fisiológico se altera y es necesario restablecerlo.

 

Osteopatia Visceral

La Osteopatía no solo se centra en los tejidos músculo-esqueléticos del cuerpo sino que, de una forma holística, trata también los tejidos nerviosos, viscerales o circulatorios.

La Osteopatía visceral se centra en los tejidos que aseguran el funcionamiento orgánico y trata las adherencias o tracciones miofasciales que dificultan la movilidad normal de las vísceras. Este conjunto de técnicas manuales viscerales liberan interrupciones del flujo de la movilidad, lo que permite al organismo funcionar de una manera más eficaz y útil.

 

Osteopatía Sacrocraneal

Las suturas de los huesos craneales tienen su propio movimiento, de muy poca amplitud, pero muy importantes en la fisiología. Se producen a un ritmo regular que, si se altera, da lugar a bloqueos que repercuten en el resto del organismo. Un masaje suave en esta zona logra liberar las adherencias y permite el normal movimiento del cuerpo.